El DA quiere “3 Strikes” para un hombre con enfermedades mentales acusado del vandalismo

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Un proceso comienza hoy día para Loren Poirier, 42, acusado en casos distintos del vandalismo. Sr. Poirier tiene una historia personal del trastorno bipolar, y hay preguntas serias sobre su competencia para ser enjuiciado y también sobre su estado de mente cuando se cometen los crímenes.

No obstante, el DA del Condado de Yolo, en una inversión del juicio del ADA James Walker, quien fue asignado originalmente a este caso, se lo persigue como un caso de “3 strikes” y quiere encarcelar a Sr. Poirier para el resto de su vida.

El 9 septiembre 2009, Sr. Poirier supuestamente rompió ventanas en una casa abandonada en Sacramento del Oeste durante el mediodía, mientras que gritó, “América nunca pierde.” Un vecino dijo que tuvo un argumento con Sr. Poirier y le pidió que se deje antes que rompiera las ventanas.

El próximo día, en el cárcel médico del Centro de la Detención de Monroe, Sr. Poirier pegó la ventana reforzada de su celda con su bandeja de comida y rompió el vidrio.

La oficina del DA acusa a Sr. Poirier con el vandalismo en grado mayor para este episodio. Sin embargo, para categorizar el vandalismo como un delito grave, hay que causar mas que $400 en daños.

El condado sostiene que según un negocio de vidrio en Sacramento, la reparación de la ventana en el Centro de la Detención de Monroe cuesta $1100. Sin embargo, según la defensa, un negocio de vidrio en Woodland carga solamente un poco mas de $300 para reparar la ventana. Aquí viene la sorpresa: este negocio fue el negocio que instaló la ventana original.

Por eso, la defensa discute que la oficina del DA se representa en forma exagerada el costo de reemplazar la ventana para obtener una acusación de delito grave y encarcelar Sr. Poirier para el resto de su vida según la ley de los “3 strikes.”

Según la demanda presentada por James Walker, el acusado tiene cuatro condenas priores que vinieron de dos incidentes distintos. En octubre de 1987 fue condenada del robo residencial. En abril de 2008, dos acusaciones de amenazas criminales y un asalto contra un agente de la policía resultaron en dos condenas.

Sr. Poirier sufre del trastorno bipolar agudo, y está bien cuando toma sus medicinas, como nos muestra el informe psiquiatra. Sin embargo, cuando no toma sus medicinas, sus problemas se intensifican rápidamente. La defensa quiere ponerle en un centro como lo de Napa, dónde el acusado puede ser vigilado y medicado.

Aunque parece que el deputado DA y el juez decidieron que este acuerdo estuvo bien, la oficina del DA, baja la autoridad del supervisor Garret Hamilton, sigue empujar para “3 strikes” a pesar de la evidencia fuerte que Sr. Poirier no tiene la competencia mental, y a pesar de la poca gravedad del crimen inicial de lo que está acusado.

Sr. Poirier recibió dos evaluaciones psiquiatras. Según el Dr. Captane Thomson, “El informe sobre la detención del acusado describe el rompiendo de la ventana en Sacramento del Oeste y el acto subsecuente en la celda de observación médica en el cárcel. Los dos [actos] sugieren que el acusado fuera sumamente psicótico cuando estos [actos] ocurrieron.”

El doctor siguió, “Me recuerda del episodio previo en 2008 en lo que él entró con fuerza en un coche y tocó el claxon, esperando que la policía le vendría a controlar. En cambio, fue golpeado brutalmente por los vecinos que fueron dueños del coche y sufrió una fractura orbital de un golpe a la mejilla.”

Además, “No parece claro ni a mí ni al acusado por qué el rompió las ventanas en la casa abandonada si no fue un grito para ayuda en la esperanza que sería detenido y tomado bajo el control en el cárcel o el hospital. Según el acusado, tuvo miedo que sería matado. Por su versión, fue atacado con “tasers” y posiblemente una picana eléctrica…en el cárcel para controlarle.”

“Él no ha sido consistente en continuando un programa voluntaria de tratamiento externo en la comunidad,” escribió Dr. Thomson. “Él sería un candidato apropiado para tratamiento externo asistido y mandatario con fármacos antipsicóticos.”

Concluye, “Es claro que estuvo en un estado agudo de manía y paranoia a la hora de su detención. Afirma que tuvo miedo que estuvo al punto de estar matado y estuvo actuando para protegerse. Su actuación en defensa propia debe negar la suposición de que el entendió que lo que hizo fue equivocado, aun si tuviera una compresión básica de la naturaleza y calidad de sus acciones…”

Dr. Thomson recomienda que él mismo “sería un candidato para un fallo de No Culpable por la razón de la locura.” Si este es el caso, escribe, “Él debe ser referido a un hospital mental del estado con el subsecuente tratamiento externo intensivo a través del Programa de Liberación Condicional.”

La Dra. Joan Gerbasi describió el conducto de Sr. Poirier en mucho detalle, y ofrece una larga opinión.

Ella escribe, “Es mi opinión, con una razonable certitud medical, que Sr. Poirier, a la hora de las ofensas presuntas, estuvo sumamente psicótico…estuvo al medio de un episodio maníaco que no se resuelve hasta que él fue detenido y recibió tratamiento en el Centro de la Detención de Monroe.

Siguió que él tiene una historia bien documentada del Trastorno Bipolar y que estaba tomando sus medicinas durante el periodo que le llevó a su detención. “Su conducto en el día de su detención y después de la detención no tuvo ningún motivo racional. Sus escritos contemporáneos incluyen materiales ilusorios y paranoicos, y también revelan un proceso de pensamiento fracturado. Además, sus declaraciones a la hora de su detención también contienen referencias a ilusiones y paranoias.

La doctora concluye, “Es mi opinión que, cuando los actos ocurrieron, Sr. Poirier, debido a sus síntomas psicóticos y maníacos, no estuvo capaz de saber o entender la naturaleza ni la calidad de sus acciones.” Además, “Es también mi opinión que, a la hora de sus actos, Sr. Poirier no estuvo capaz de entender o distinguir lo erróneo de lo falso.” Interesantemente, ella observa, “Aunque dijo que pidió al agente si rompiendo una ventana sería considerado ‘vandalismo,’ conectó esta acción a una creencia ilusoria de que rompió la ventana de un hombre que violó a su hija, hizo una declaración que fue un agente del gobierno y que no conoció el dueño de la residencia que destrozó.”

Ella siguió, “Fue sumamente psicótico y no pudo comportarse en una manera organizada ni relacionada con metas. Además, mientras que estuvo en el Centro de la Detención de Monroe, creyó que iba ser matado y rompió la ventana para adelantar el ataque. Mientras que estuvo psicótico, vio este acto como la defensa propia.”

Escribe también que actualmente, él ha recobrado su sanidad. Cuando toma sus medicinas, él “no tiene síntomas de la psicosis ni la manía. Actualmente, declara que entiende que necesita tomar sus medicinas y seguirá con mas tratamiento.”

El resultado en este caso es doble. Desde una perspectiva criminal, Sr. Poirier está acusado de un delito menor de vandalismo. La oficina del DA quiere que el crimen sea un delito mayor y por lo tanto intenta juzgar este caso como una aplicación de la ley de los “3 strikes.” El caso es sospechoso aun sin la historia mental de Sr. Poirier.

Pero el estado mental de Sr. Poirier durante los dos incidentes es obviamente uno de un individuo sufriendo un episodio psicótico. No parece claro porque la oficina del DA quiere hacer algo más que obtener para Sr. Poirier el tratamiento supervisado que necesita. Cualquier esfuerzo contrario en este caso—y el proceso debe empezar hoy día—es tirar el dinero público en una hora en la que la oficina del DA da una alarma falsa de la pobreza y está diciendo al condado que si sufran mas recortes, no podrán iniciar procedimientos contra crímenes menores.

Yolo Judicial Watch se observará este caso y proveerá noticias cuando son necesarios.

—Reportaje de David M. Greenwald, Traducción de Samuel Bivins

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About The Author

David Greenwald is the founder, editor, and executive director of the Davis Vanguard. He founded the Vanguard in 2006. David Greenwald moved to Davis in 1996 to attend Graduate School at UC Davis in Political Science. He lives in South Davis with his wife Cecilia Escamilla Greenwald and three children.

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